Al ojo del amo: La corrupción no es un problema de moralidad

El desarrollo de un país depende de las instituciones; el gobierno es sólo un aspecto de ellas, comenta el investigador Joel Mokyr. El Sr Mokyr dice, “a lo que hemos llegado los economistas en los últimos 15 años es a que el desarrollo se basa en aquello que se llama instituciones, entendidas no como organizaciones, sino como las reglas con las que se juega el juego de la economía. Están las instituciones formales que te dicen qué se puede y qué no se puede hacer y las informales, las costumbres, aquellas cosas que haces porque así has visto que se hacen, lo aprendiste en tu familia, en tu escuela o de tus amigos. En toda actividad económica; producir, invertir o innovar, hay dos cosas que pueden suceder: producir la riqueza o quitarle el dinero a alguien más para redistribuir la riqueza y esto puede ir desde el extremo de una actividad criminal, como la corrupción, hasta una actividad legal, como dar subsidios a los agricultores. La regla es que entre mayor redistribución exista en una economía, entre más incentives a los individuos a no producir bienes pero a tomar de alguien más, esa sociedad no se desarrollará bien. En una economía exitosa la mayoría de la gente estará incentivada a trabajar duro y producir, mientras en economías pobres, tomar de otros se vuelve una forma de ser. El mayor incentivo es tomar de otros y no hacer nada por sí mismos. Esto provoca economías predatorias basadas en la idea de quitar y no de generar riquezas.  Si vives en una sociedad donde todos son corruptos, es muy difícil no serlo.  Una de las cuestiones más críticas de las instituciones es que tienen leyes, pero se requiere gente que las respete. Se necesita que la gente crea que las leyes sean razonables y justas, y una forma de hacerlo es no teniendo leyes que no tienen sentido y que todo mundo rompe. Una ley estúpida no puede hacerse cumplir. Por ejemplo, la prohibición de las drogas“.

persona corrupta

Una forma para reducir la corrupción podría ser por ejemplo, facilitar a la gente a iniciar actividades económicas. En muchos paises, para empezar un negocio se necesitan infinidad de licencias, recolectar mas de 100 firmas para permisos y todos los que te firmen pedirán dinero. La razón es porque existen leyes formales que te exigen esa cantidad de permisos. Entre menos permisos requieras, habrá menos oportunidades para ser corrupto, y entre menos corrupción vea la gente a su alrededor, menos motivación tendrá para serlo. Hay que quitar obstáculos y legalizar lo que se pueda legalizar. La mejor inversión que puede hacer un país es en su propia gente, si se invierte más en su gente será posible tener mejores maestros, y a través de la educación puedes mejorar los valores de la población.
La corrupción está tan extendida y es tan compleja que amenaza con socavar la misma estructura de la sociedad. Inevitablemente, quienes más sufren la corrupción y los estragos económicos a que esta da lugar son los pobres, que casi nunca están en condiciones de sobornar a nadie. Como dijo sucintamente The Economist, “la corrupción no es más que una forma de opresión”. 

persona pobre alimentando a ricosPara algunas personas quizá sea la manera más fácil de conseguir lo que quieren, si no la única. El soborno puede ser a veces una manera cómoda de eludir el castigo. Al aumentar la corrupción, se hace más aceptable, hasta que al final se convierte en un modo de vida. La gente que cobra salarios muy bajos llega a creer que no les queda otra opción. Tienen que pedir sobornos si quieren vivir decentemente. Y cuando no se castiga a quienes obtienen o pagan sobornos para conseguir una injusta situación de ventaja, son pocos los que están dispuestos a ir contra la corriente. “Por cuanto la sentencia contra una obra mala no se ha ejecutado velozmente, por eso el corazón de los hijos de los hombres ha quedado plenamente resuelto en ellos a hacer lo malo”, observó el rey Salomón (Eclesiastés 8:11).

Hay dos fuerzas poderosas que siguen alimentando el fuego de la corrupción: el egoísmo y la avaricia. Como consecuencia del egoísmo, los corruptos pasan por alto el sufrimiento que causa la corrupción a otras personas y justifican los sobornos sencillamente porque les benefician. Cuantos más beneficios materiales obtienen, más avariciosos se vuelven. “Un simple amador de la plata no estará satisfecho con plata —observó Salomón—ni ningún amador de la riqueza con los ingresos.” (Eclesiastés 5:10.).
Las cifras del costo económico que tiene la corrupción en México varían de acuerdo con diversos estudios, pero en todos ellos las pérdidas para el país significan cifras multimillonarias. El brazo financiero del Banco Mundial (BM), la Corporación Financiera Internacional, estimó que esta práctica podría ser equivalente al 9 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). Por su parte, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) registra que podrían estar entre el 2 y 10 por ciento del PIB. El Banco de México (Banxico) coincide en que los costos pueden representar el 9 por ciento, lo que equivale a 1 billón 602 mil 986 millones 130 mil pesos. El Banco Mundial también considera esa cifra y agrega que la cantidad podía compararse con el 80 por ciento de la recaudación de impuestos nacional. Por su parte, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) estimó que 86 mil millones de pesos fueron utilizados en la última década para desvíos, subejercicios, despilfarro de recursos públicos y pagos indebidos en el Gobierno federal.corrupcion en el gobiernoLejos de ser un problema moral, es un problema de evolución de sociedad que genera mas de 50 millones de pobres en México donde la cultura organizacional de cada empresa influye ya sea de manera positiva o negativa a esta situación donde en algún momento podremos ser victimas de nuestra propia indiferencia.

¿Se salva alguien de la plaga de la corrupción? Según el ranking de la consultora Transparency International, existen países con poca corrupción, en particular los escandinavos. Esto se debería a la influencia de la etica luterana, que no prevé la confesión de los pecados para lograr la absolución. Y también a que estas sociedades, de corte socialdemócrata, son relativamente homogéneas. Sus ciudadanos se sienten iguales y no toleran que alguien saque ventajas de forma ilegal. Asimismo, por su alto nivel de contratación colectiva, que hace que los trabajadores se sientan protegidos y no duden en denunciar prácticas ilegales. Pero, lamentablemente, se trata de una excepción. Como dijo Tomás Moro: “Si el honor fuese rentable, todos serían honorables”
corrupcion en el mundo

Lejos de ser un problema moral, el daño se refleja directamente en el freno al desarrollo de la economía, derrota el emprendedurismo, disminuye la productividad, favorece el rentismo, inhibe la inversión, genera mucha mayor violencia y muchos mas pobres. Este dinero cae en manos de unos cuantos y se gasta o invierte en otros países.