Al ojo del amo: Incertidumbre vs Oportunidad

Vamos por la vida planeando y pensando que tenemos el control de ella, cuando la realidad nos ha demostrado que lo inesperado es más común de lo que imaginamos y que puede ser causa de grandes cambios.

En su libro La ley del quizás, la consultora de negocios Allison Carmen toma como punto de partida una célebre fábula oriental que le contó su profesor de chi kung, una terapia medicinal de origen chino que se basa en el control de la relajación, para explicar su teoría sobre lo incierto. La historia dice así:
Un día, el caballo de un campesino se escapó. Su vecino le dijo: “¡Qué mala suerte has tenido!”. El granjero le respondió: “Quizás”. Al día siguiente, el animal regresó acompañado de cinco yeguas. El hombre volvió y le felicitó: “¡Qué buena suerte has tenido!”. El dueño replicó: “Quizás”. Poco después, el hijo del campesino, que solía montar a caballo, se cayó y se rompió una pierna. El amigo le comentó: “¡Qué mala suerte has tenido!”. Este contestó: “Quizás”. Al día siguiente llegaron unos oficiales del Ejército para reclutar al muchacho y luchar en la guerra, pero no pudieron llevárselo porque tenía la pierna rota. Entonces el vecino exclamó: “¡Qué buena suerte has tenido!”. El padre repitió: “Quizás”.
Cuantas veces no te has lamentado porque te sucedió algo y al final del día, “zaz” esa situación fue la que te saco a flote. Todo depende de la perspectiva que le des a dicho acontecimiento. A veces las casualidades pueden ser una excelente guía para tomar la siguiente decisión y esto solamente se logra manteniendo tu mente abierta y libre de juicios.
Durante la primera guerra mundial el ejército británico estaba intentando encontrar un metal mejor para sus armas. El problema era que los cañones de esas armas se deformaban después de varios disparos por la fricción y el calor de las balas. El ejército Inglés le pidió Harry Brearley, que era metalúrgico en una empresa local, que encontrara una solución a este problema y con aleaciones más duras. La leyenda dice que después de probar a añadir cromo al acero Bearley desechó algunos de sus experimentos por considerarlos un fracaso. Los echó, literalmente, al montón de la chatarra. El metalúrgico notó que después de un tiempo esos experimentos no se habían oxidado. Había descubierto el secreto del acero inoxidable. Durante la Primera Guerra Mundial fue utilizado en algunos de los nuevos motores aéreos. Luego se generalizó en el uso de cubertería y material quirúrgico del que muchos hospitales dependen hoy en día.

Infinidad de veces se ha demostrado, que es justamente los momentos de crisis o incertidumbre provocan una mayor creatividad. La clave para
estimular su creatividad
reside en saber observar y hacerse preguntas, crear hipótesis y probar. La inteligencia más genuina
no consiste en responder a
los problemas con recetas de cocina. Para encontrar mejores soluciones a mismos o nuevos problemas es dejar a un lado la arrogancia y la soberbia de creer que todo lo sabes y atreverse a
cuestionarse a sí mismo y aprender a ver fuera de lo habitual. En la
actualidad, aferrarse a lo conocido puede resultar letal. El éxito estriba
en explorar y acertar en las tendencias en un contexto hoy caracterizado por la incertidumbre.

En su influyente ensayo El cisne negro, el investigador y financiero estadounidense Nassim Nicholas Taleb exploraba aquellas cosas que suceden contra cualquier pronóstico o previsión, lo cual tiene lugar con mucha más frecuencia de lo que se pueda creer. Lo que este autor denomina “cisne negro” lo puedes conocer mejor en otro de nuestro artículos Corriente Alterna: El cisne rompequinielas

Hoy contamos cada vez más con herramientas para poder explorar sin que dejes la vida en el intento. Acércate con nosotros en www,bepro.mx para que conozcas algunas de nuestras alternativas que te ofrecemos para emprender.