Corriente Alterna: Los mexicanos somos muy creativos…pero muy tontos

Durante el exilio en los Estados Unidos de Antonio
López de Santa Anna, le fue asignado un secretario particular que además de ser muy eficiente, era un hombre de ciencia con alma de inventor. Algo que llamó fuertemente su atención, era la manía del dictador por mascar continuamente una especie de resina. Un día Santa Anna le regaló un pedazo de esta y orgullosamente le explicó que se trataba de la savia de un árbol mexicano llamado Sapota Zapotilla. El oficioso asistente, lo probó y guardó una parte. Los años pasaron, Santa Anna finiquitó la cesión de los territorios nacional con los norteamericanos, y regresó. Para entonces, su ayudante de nombre Thomas Adams descifró como hacer esta goma de manera sintética, la patentó y vendió por millones. Mientras un hombre perdía un imperio otro lo creaba.
Este tipo de episodios se le han presentado en muchas ocasiones a la incuestionable creatividad mexicana, basta hacer un poco de memoria para recordar a los simpáticos anuncios de los setenta de Bardahl, en el que los autos eran caricaturizados y promovían la vida del motor con sus aceites y aditivos. Bueno, décadas más tarde un avezado empresario retomó la idea e hizo la saga cinematográfica Cars.
Recientemente, existe un fuerte enojo nacional respecto al uso de diseños huicholes por parte de una diseñadora francesa que lucra con el ingenio de este pueblo sin pagar regalías (y nada la obligará a hacerlo). Pero ¿por qué? , ¿Por qué estas lamentables situaciones se repiten una y otra vez como si fuera parte de nuestras tradiciones?, la respuesta es muy sencilla. Los mexicanos no registramos nuestras creaciones, ya sea por ignorancia o por una arraigada fobia a los trámites.
Cuando converso con algún emprendedor o incluso
empresario consolidado, me doy cuenta del poco o nulo interés por proteger sus los logotipos, marcas, slogans, diseños, procesos y todo lo que conforma su propiedad intelectual. Uno de los argumentos más recurrentes que escucho es que
suponen que son trámites extremadamente caros y complejos de realizar. Sin embargo no lo son, por ejemplo, para el registro de una marca el precio es de 2,851.00 MXN IVA incluido, y al  momento se cuenta con el número de expediente que la protegerá por diez años renovables a cada término. Para una patente el costo es de 500.00 MXN IVA incluido, y demora 72 horas en obtener el número de expediente y tiene una duración de veinte años no renovables. Para mayores detalles puedes
consultar el link del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) www.impi.gob.mx
Esperando que les sea útil esta información me despido,
quedando atento a tus comentarios y con la firme convicción de que mientras no resolvamos este dilema, como diría mi abuela: seguiremos vistiendo al muñeco para que otra lo baile.