Al ojo del amo: Creatividad y automatización

Nesta, el gran catalizador de la innovación en el Reino Unido, artífice del FutureFest, intentó adelantarse al “shock” del futuro con su Proyecto Creatividad vs Robots, como prolongación del inquietante primer estudio sobre el impacto de la robótica en la economía y en la sociedad: Nuestro trabajo ya está hecho. La clara apuesta en un futuro cada vez más automatizado se llama “economía creativa”.”Los trabajos creativos son aquellos que requieren el uso de habilidades cognitivas para producir bienes o servicios que no pueden ser anticipadas plenamente”, explica Hasan Bakhshi, director de Economía Creativa de Nesta, que estima que existe el potencial para crear hasta un millón de nuevos empleos en esta categoría en los próximos 15 años en el Reino Unido.”Hasta el 24% de los trabajos en nuestro país pueden ser considerados creativos, y el 87% están en bajo o nulo riesgo de automatización, frente al 40% de los empleos en general”, sostiene Bakhshi. “Estamos hablando de empleos como artistas, músicos, diseñadores, programadores, arquitectos, relaciones públicas… El papel de estos profesionales es esencial no solo en las industrias estrictamente creativas, sino en casi todos los sectores de la economía”.

Ante el reto de la automatización, Nesta aconseja profundos cambios en la educación (para hacerla más multidisciplinaria) y en la planeación (creación de clusters de innovación en las ciudades). En su informe sobre el futuro del empleo en la Unión Europea, España figura con un total de 840.000 empleos creativos (bajo riesgo de automatización) de una fuerza estimada en 18 millones de trabajadores.La otra cara de la moneda, reconoce Bakhshi, es la naturaleza abierta -y por extensión más precaria- que acompaña normalmente al trabajo creativo. “Las grandes compañías pueden diversificar riesgos y ofrecer carreras tradicionales a este tipo de trabajadores, pero gran parte de la actividad se está yendo hacia las pequeñas empresas o hacia el mundo freelance. Los empleos precarios pueden ser “eficientes” para las economías, pero también dolorosos para los trabajadores, y hay muchas situaciones que requerirán la intervención de los gobiernos en el área de la seguridad social”. La disrupción tecnológica irrumpirá en cualquier caso en los trabajos administrativos, la contabilidad, la atención directa al público, el transporte, la construcción y la extracción, la banca, los gobiernos locales, las tiendas, los cafés y restaurantes.Hasta aquí la advertencia formulada por Michael Osborne y Carl Frey, de la Universidad de Oxford, que hicieron un repaso a más de 700 trabajos actuales y emitieron un veredicto implacable: el 47% de los empleos pueden considerarse de alto riesgo de ser automatizados en los próximos 10 o 20 años.

La buena noticia es que los trabajos que requieren creatividad, inteligencia social y un alto nivel de complejidad o destreza no corren gran peligro, advierte el ingeniero y matemático Michael Osborne. “En algunas profesiones, la automatización forzará grandes cambios, pero no tiene por qué suponer la destrucción masiva de empleos”.”La gran pregunta es: ¿Hasta dónde llegarán las máquinas?”, advierte finalmente Andy Haldane, desde la atalaya del Banco de Inglaterra. “Hay una gran posibilidad de que el espacio reservado a las habilidades humanas siga encogiéndose aún más. Si esta visión fructifica, por futurista que pueda parecer, existirá el riesgo de un desempleo o un subempleo masivo, y un ensanchamiento de la “brecha” de salarios, entre los que ocupan posiciones altamente especializadas y el resto de la población”.

Y en México que esta pasando?. De acuerdo a una nota de el periódico El Economista, México desplazó en el 2015 a Canadá como el principal destino de las exportaciones de equipos de automatización industrial originarios de Estados Unidos, de acuerdo con datos del Departamento de Comercio. Además, por su mejor perfil manufacturero México se mantendrá en perspectiva como el primer destino de las ventas estadounidenses de estos equipos, de conformidad con un estudio realizado por la Administración Internacional de Comercio (ITA, por su sigla en inglés) del gobierno de Estados Unidos. En el 2015 México importó equipos de automatización industrial de su vecino del norte por 2,235 millones de dólares; en tanto, las compras de Canadá fueron por 1,927 millones, y las de Alemania, colocado en la tercera posición, por 546 millones.

El mercado de la Automatización Industrial y Robótica de México crece de la mano de la prosperas industrias automotriz y aerospacial colocando al país como una potencia industrial para la cuarta revolución industrial. Esto representa nuevos tipos de capacidades y de oportunidades.
Según la BBVA Research, la incertidumbre genera miedo sin embargo hay evidencia suficiente que la humanidad se ha adaptado, con sus costos asociados, a la nueva tendencia y aplicación de tecnología. Por ejemplo, sabemos que Sócrates desconfiaba de la escritura. Esa tecnología, advertía el filósofo, destruiría la tradición oral griega y la gente olvidaría las canciones y poemas épicos –como La Ilíada de Homero– tan importantes para el helenismo. Afortunadamente no fue así. Lo mismo pasó con la imprenta de Gutenberg, la máquina de vapor de Watt, el telégrafo de Morse y la línea de ensamblaje de Ford. Lo mismo con el periódico, el radio, la televisión y el Internet. Los conservadores del momento se resistieron bajo el supuesto de que estas nuevas tecnologías desplazarían al hombre. Pero lo cierto es que esos miedos han sido errados. El hombre, en conjunto, no sólo ha adoptado estas tecnologías sino que se ha adaptado a ellas.

Sin embrago también creo que viviremos cambios que podrán incluso definir nuevos oficios y redefinición de capacidades y que el diseño de tipo de ciudades se modificará. De lo que si estoy seguro es que no falta mucho tiempo para saberlo.

AL OJO DEL AMO: Inteligencia artificial

Quién de nosotros no ha visto una película de ciencia ficción donde los robots cobran vida; desde las violentas como “Terminator” hasta las más dulces como Wall-e. Y nadie podrá negar que una de las característica principales es que los robots toman comportamientos, razonamientos y hasta valores humanos. ¡Se parecen a nosotros!

Pero la inteligencia artificial no se limita a los robots. En nuestras vidas y tareas del día a día nos topamos y convivimos cada vez más con la inteligencia artificial muchas veces sin darnos cuenta.

Permítete darte algunos ejemplos incluyendo algunas de las tendencias digitales que se vislumbran para este 2017. Cada vez más, la publicidad es vendida en función a la audiencias deseada y un ejemplo muy sencillo es Facebook. Con el uso de IA  puede acelerar el reconocimiento de imágenes, modelamiento de lenguaje y otras tareas donde la maquina aprende. Por ejemplo, tu defines el segmento de mercado y el anuncio se desplegará ante la audiencia que mejor se identifique con lo que buscas promover. Con algoritmos se software, la máquina aprende sobre tus comportamientos, gustos y hábitos y así elige la audiencia. Se le llama, publicidad programática. Esto también se trasladará a la publicidad por ejemplo en espectaculares o como se conoce en inglés “Digital Sinage”, que incluso cubrirá cada vez más una interacción con el usuario y podrá determinar tus gustos en función a tu perfil que fácilmente se puede encontrar gracias a tu teléfono móvil.

Los robots, como los conocemos han tenido un gran crecimiento en la manufactura, de hecho el Sr. Trump esta errado al decir que la perdida de empleos en manufactura en EU es debido a la plantas en México, es en gran medida, debido a la incorporación de más robots en las plantas y donde México es un gran cliente para esta industria. Se estima que el 23% de la manufactura para el 2025 en el mundo sea desarrollada por robots y los mayores inversionistas son EU, Canada, Corea del Sur y China. Pero ahí no se han quedado, los robots también ya son enfermeros. En japón han desarrollado a Robear que es un robot asistente para personas mayores o con problemas de movilidad

Ya existen cambios muy importantes que se están presentando en áreas de salud, o retail. En fin, las aplicaciones son infinitas y la posibilidad de lograrlo cada vez más accesibles. Pero para no explicártelo y que tu lo vivas elegí un par de videos que seguramente te sorprenderán.

Al ojo del amo: Automatización vs Empleo

Existen pruebas anecdóticas por todas partes de que las tecnologías digitales suponen una amenaza para el empleo. Los robots y la automatización avanzada están instalados en muchos tipos de fabricación desde hace décadas. En Estados Unidos y China, las mayores potencias mundiales de la manufactura, hay menos personas trabajando ahora que en 1997 debido en parte a la automatización. Las armadoras modernas de automóviles, muchas de las cuales se transformaron con la llegada de la robótica industrial en la década de 1980, suelen usar máquinas que sueldan y pintan chasis de forma autónoma, trabajos que antes hacían humanos. Más recientemente se han introducido robots más flexibles y mucho más baratos que sus predecesores que llevan a cabo tareas sencillas para pequeños fabricantes en toda una gama de sectores.

En el trabajo administrativo y los servicios profesionales se está dando un cambio menos dramático pero con un impacto potencial sobre el empleo mucho mayor. Tecnologías como la Web, la inteligencia artificial, Big Data y las analíticas mejoradas -todas posibles gracias a una disponibilidad cada vez mayor de potencia de computación barata y capacidad de almacenaje- están automatizando muchas tareas rutinarias. Han desaparecido incontables trabajos de oficina tradicionales, como muchos de los que hay en la oficina de correos y en los servicios de atención al cliente. W. Brian Arthur, investigador visitante en el laboratorio de sistemas de inteligencia del Centro de Investigación de Xerox en Palo Alto (EE.UU.), lo denomina la “economía autónoma”. Es mucho más sutil que la idea de robots y la automatización encargándose de trabajos humanos, afirma: implica “procesos digitales hablando con otros procesos digitales y creando nuevos procesos”, permitiéndonos hacer muchas cosas con menos gente y haciendo que más trabajos humanos queden obsoletos.


Arthur afirma que es principalmente esta avalancha de procesos digitales la que sirve para explicar
cómo ha crecido la productividad sin que haya habido un aumento significativo de la mano de obra humana. Y afirma que “las versiones digitales de la inteligencia humana” están sustituyendo cada vez más incluso a aquellos puestos para los que se creía que hacían falta personas. “Esto cambiará todas las profesiones en formas que ni siquiera hemos empezado a ver”, avisa.

Según el director económico del Banco de Inglaterra, Andy Haldane. Y viene a decir lo mismo que ya advirtieron Carl Benedikt Frey y Michael Osborne, de la Universidad de Oxford: “La fusión de la robótica, las tecnologías de la información y la inteligencia artificial van a tener un impacto devastador en el mercado laboral”. Como bien nos advertía Martin Ford en El ascenso de los robots: la tecnología y la amenaza de un futuro sin empleos, “Los robots no están ya sólo en las fábricas, amenazando a los trabajadores en las cadenas de montaje. La gente que está ahora amenazada es cualquiera que esté sentada en un despacho y haciendo un trabajo que requiera la manipulación de información, especialmente si es una manera rutinaria”. El futuro nunca estuvo tan cerca. Y ante la amenaza inminente, es fácil caer en la visión apocalíptica de Martin Ford, que asegura que los primeros efectos invisibles de la automatización ya están con nosotros: la desigualdad económica y la precariedad del empleo. Ford anticipa que el creciente malestar social por la “desaparición” de los trabajos sólo va a poder afrontarse con medidas radicales como la Renta Básica: una paga mensual para todos, por el mero hecho de ser ciudadanos y para que tengamos un mínimo colchón económico, en una época de incertidumbre constantes.

Aunque existe también una posición “integrada” ante lo que está pasando. “El futuro del trabajo no va a ser tan funesto como algunos presagian”, advierte J.P. Gownder, al frente del equipo que ha colaborado en el Informe Forrester 2025: trabajando junto a los robots.”En realidad, la automatización hará que surjan y que crezcan nuevas categorías de empleo”, asegura Gownder. “El mayor efecto va a ser la transformación del trabajo. Las empresas han de ir negociando ya una nueva relación entre humanos y robots, en la que los dos trabajen juntos, en vez de convertirse en meros sustitutos del otro”.Al fin y al cabo, la “revolución de la información” está surtiendo el mismo efecto que la “revolución industrial” a finales del siglo XIX, insisten los “integrados”. En aquel momento, el 70% de la población trabajaba en la agricultura. Tan sólo el 1% de los empleos que existían hace algo más de un siglo han sobrevivido tal cual. De la fricción entre el hombre y la máquina, brotarán nuevos oficios que ni siquiera existen ahora. Si algunos jóvenes aún dudan lo que harán en el futuro, es posiblemente porque su trabajo no ha sido aún inventado.

Algunos estractos tomados de El Mundo y de MIT Technology Review

Al ojo del amo: Incertidumbre vs Oportunidad

Vamos por la vida planeando y pensando que tenemos el control de ella, cuando la realidad nos ha demostrado que lo inesperado es más común de lo que imaginamos y que puede ser causa de grandes cambios.

En su libro La ley del quizás, la consultora de negocios Allison Carmen toma como punto de partida una célebre fábula oriental que le contó su profesor de chi kung, una terapia medicinal de origen chino que se basa en el control de la relajación, para explicar su teoría sobre lo incierto. La historia dice así:
Un día, el caballo de un campesino se escapó. Su vecino le dijo: “¡Qué mala suerte has tenido!”. El granjero le respondió: “Quizás”. Al día siguiente, el animal regresó acompañado de cinco yeguas. El hombre volvió y le felicitó: “¡Qué buena suerte has tenido!”. El dueño replicó: “Quizás”. Poco después, el hijo del campesino, que solía montar a caballo, se cayó y se rompió una pierna. El amigo le comentó: “¡Qué mala suerte has tenido!”. Este contestó: “Quizás”. Al día siguiente llegaron unos oficiales del Ejército para reclutar al muchacho y luchar en la guerra, pero no pudieron llevárselo porque tenía la pierna rota. Entonces el vecino exclamó: “¡Qué buena suerte has tenido!”. El padre repitió: “Quizás”.
Cuantas veces no te has lamentado porque te sucedió algo y al final del día, “zaz” esa situación fue la que te saco a flote. Todo depende de la perspectiva que le des a dicho acontecimiento. A veces las casualidades pueden ser una excelente guía para tomar la siguiente decisión y esto solamente se logra manteniendo tu mente abierta y libre de juicios.
Durante la primera guerra mundial el ejército británico estaba intentando encontrar un metal mejor para sus armas. El problema era que los cañones de esas armas se deformaban después de varios disparos por la fricción y el calor de las balas. El ejército Inglés le pidió Harry Brearley, que era metalúrgico en una empresa local, que encontrara una solución a este problema y con aleaciones más duras. La leyenda dice que después de probar a añadir cromo al acero Bearley desechó algunos de sus experimentos por considerarlos un fracaso. Los echó, literalmente, al montón de la chatarra. El metalúrgico notó que después de un tiempo esos experimentos no se habían oxidado. Había descubierto el secreto del acero inoxidable. Durante la Primera Guerra Mundial fue utilizado en algunos de los nuevos motores aéreos. Luego se generalizó en el uso de cubertería y material quirúrgico del que muchos hospitales dependen hoy en día.

Infinidad de veces se ha demostrado, que es justamente los momentos de crisis o incertidumbre provocan una mayor creatividad. La clave para
estimular su creatividad
reside en saber observar y hacerse preguntas, crear hipótesis y probar. La inteligencia más genuina
no consiste en responder a
los problemas con recetas de cocina. Para encontrar mejores soluciones a mismos o nuevos problemas es dejar a un lado la arrogancia y la soberbia de creer que todo lo sabes y atreverse a
cuestionarse a sí mismo y aprender a ver fuera de lo habitual. En la
actualidad, aferrarse a lo conocido puede resultar letal. El éxito estriba
en explorar y acertar en las tendencias en un contexto hoy caracterizado por la incertidumbre.

En su influyente ensayo El cisne negro, el investigador y financiero estadounidense Nassim Nicholas Taleb exploraba aquellas cosas que suceden contra cualquier pronóstico o previsión, lo cual tiene lugar con mucha más frecuencia de lo que se pueda creer. Lo que este autor denomina “cisne negro” lo puedes conocer mejor en otro de nuestro artículos Corriente Alterna: El cisne rompequinielas

Hoy contamos cada vez más con herramientas para poder explorar sin que dejes la vida en el intento. Acércate con nosotros en www,bepro.mx para que conozcas algunas de nuestras alternativas que te ofrecemos para emprender.

Al ojo del amo – Hasta donde podrías llegar….

Estaba un humilde granjero escocés trabajando, cuando escucho un lamento pidiendo ayuda que provenía de un pantano cercano. Dejó caer sus herramientas y corrió al pantano. Allí encontró hasta la cintura en el estiércol húmedo y negro a un muchacho aterrado, gritando y esforzándose por liberarse. El granjero se esforzó en levantarlo y así salvó al muchacho de lo que podría ser una lenta y espantosa muerte. Al día siguiente, llegó un carruaje elegante a la granja. Un noble, elegantemente vestido, salió y se presentó como el padre del muchacho al que el granjero  había ayudado.
 “Yo quiero recompensarlo”, dijo el noble. “Usted salvó la vida de mi hijo”. No, yo no puedo aceptar un pago por lo que hice”, contestó el granjero escocés. 
En ese momento, el hijo del granjero vino a la puerta de la cabaña. “¿Es su hijo?” preguntó el noble. “Sí”, contestó el granjero orgullosamente. Le propongo hacer un trato. Permítame proporcionarle a su hijo el mismo nivel de educación que mi hijo disfrutará. Si el muchacho se parece a su padre, no dudo que crecerá hasta convertirse en el hombre del que nosotros dos estaremos orgullosos”. Y el granjero aceptó. 
El hijo del granjero  asistió a las mejores escuelas y, al tiempo, se graduó en la Escuela Médica del St. Mary’s Hospital en Londres, siguió hasta darse a conocer en el mundo como el renombrado Dr. Alexander Fleming, el inventor de la Penicilina. 

Años después, el hijo del mismo noble que fue salvado del Pantano enfermó de neumonía… ¿Qué salvó su vida esta vez? ….  así fue, la penicilina!
¿Y sabes cuál era el nombre del noble?: Sir Randolph Churchill. ¿Y el nombre de su hijo? ! Sir Winston Churchill!!!
Alguien dijo una vez: “Lo que va, regresa multiplicado”.
Así que trabaja como si no necesitaras el dinero, ama como si nunca hubieses sido herido, baila como si nadie estuviera mirando, canta como si nadie escuchara, vive como si fuera el Cielo en la Tierra y emprende sin temor a equivocarte por qué no sabes que podrías transformar.