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Rol de las OSC’s en las democracias actuales

En México y en el resto de las democracias del mundo, la sociedad civil ocupa un importante lugar intermedio entre el Gobierno y el Sector privado. Es ese espacio donde hablamos con nuestros vecinos sobre temas de interés y bienestar común y donde se colabora de manera voluntaria.

En este espacio se localizan instituciones, asociaciones, agrupaciones, colectivos, frentes ciudadanos, etc. Pero cuando la sociedad no se une y no es participativa, queda entonces a expensas de un Gobierno que ante la falta de contrapesos, se convierte poco a poco en un Gobierno autoritario o como en el caso de México en un gobierno “paternalista”, creando a su vez una sociedad inmadura, dependiente e incapaz de valerse por sí misma. Lo anterior genera un círculo vicioso donde entonces el Gobierno se auto justifica y auto valida sus programas sociales de despensas, útiles escolares, despensas, materiales de construcción, etc, etc. todos ellos dádivas que perpetúan el infantilismo ciudadano. Lo anterior obliga a que los recursos tributarios se destinen a un barril sin fondo, en lugar de dedicarse a generar infraestructura, investigación, y educación de calidad entre otras muchas cosas, que a la larga generará mayores ingresos tributarios y riqueza a la sociedad en general.

programas sociales

Por esta razón contar con una sociedad fuerte y participativa hace un mundo de diferencia. La sociedad participativa alienta una sana democracia y detona un círculo virtuoso con múltiples factores de desarrollo, participa en políticas públicas, propone iniciativas de ley, bloquea leyes absurdas o abusivas e incluso derroca malos gobiernos.

Situación en México

Desde 2005 se constituyeron legalmente más de 24 mil organizaciones de la sociedad civil, sin embargo el 28% no han reportado actividades y no se sabe si se reconstruyeron, tomaron otra figura o desaparecieron, y el problema de que una OSC desaparezca es que impacta negativamente en la sociedad, generando retrocesos, pérdida de conocimiento y por supuesto debilitamiento de redes y estructuras sociales.

Un elemento fundamental para que las OSC´s puedan subsistir, crecer y brindar sus  servicios, es poseer la suficiente fortaleza institucional, que comprende: capacidad financiera, flexibilidad, congruencia, transparencia, know-how y gobernanza.

Muchas veces su principal problema es su incapacidad de generar recursos, y esto ocurre por un planteamiento equivocado desde su constitución. En el caso del mundo empresarial, todo negocio o empresa se rige por una sencilla regla: Ser productivo, es decir, generar más de lo que se invierte y de esto se aseguran desde su planteamiento.

Este mismo enfoque lo deberían de adoptar las OSC´s, que si bien no son creadas para generar lucro, si deberían considerar un planteamiento sólido de su quehacer para ser capaces de generar los recursos que se requieran para su sana operación.

En una empresa tradicional el resultado de su planteamiento es un producto o servicio que es demandado por un mercado, quien gustosamente o necesariamente paga por recibirlo. En el caso de las OSC’s además de incluir el producto o servicio tangible por la cual nació, debe de ser capaz de detectar todos los otros bienes que puede dar a cambio a sus benefactores, voluntarios, aliados y seguidores, y estos van desde brindar la satisfacción de ayudar, reconocimiento social, sentido de pertenencia, auto-afirmación, trascendencia personal, compromiso moral, hasta incluso el mismo beneficio fiscal.

Desarrollar un “modelo de negocio congruente desde un principio” incluida la previsión de fuentes de financiamiento, es condición obligada para toda OSC que desee hacer el bien, y no quiera pasar a ser parte de ese 28% de OSC´s que al cabo de unos años simplemente se quedaron en una buena intención.

Al ojo del amo: Incertidumbre vs Oportunidad

Vamos por la vida planeando y pensando que tenemos el control de ella, cuando la realidad nos ha demostrado que lo inesperado es más común de lo que imaginamos y que puede ser causa de grandes cambios.

En su libro La ley del quizás, la consultora de negocios Allison Carmen toma como punto de partida una célebre fábula oriental que le contó su profesor de chi kung, una terapia medicinal de origen chino que se basa en el control de la relajación, para explicar su teoría sobre lo incierto. La historia dice así:
Un día, el caballo de un campesino se escapó. Su vecino le dijo: “¡Qué mala suerte has tenido!”. El granjero le respondió: “Quizás”. Al día siguiente, el animal regresó acompañado de cinco yeguas. El hombre volvió y le felicitó: “¡Qué buena suerte has tenido!”. El dueño replicó: “Quizás”. Poco después, el hijo del campesino, que solía montar a caballo, se cayó y se rompió una pierna. El amigo le comentó: “¡Qué mala suerte has tenido!”. Este contestó: “Quizás”. Al día siguiente llegaron unos oficiales del Ejército para reclutar al muchacho y luchar en la guerra, pero no pudieron llevárselo porque tenía la pierna rota. Entonces el vecino exclamó: “¡Qué buena suerte has tenido!”. El padre repitió: “Quizás”.
Cuantas veces no te has lamentado porque te sucedió algo y al final del día, “zaz” esa situación fue la que te saco a flote. Todo depende de la perspectiva que le des a dicho acontecimiento. A veces las casualidades pueden ser una excelente guía para tomar la siguiente decisión y esto solamente se logra manteniendo tu mente abierta y libre de juicios.
Durante la primera guerra mundial el ejército británico estaba intentando encontrar un metal mejor para sus armas. El problema era que los cañones de esas armas se deformaban después de varios disparos por la fricción y el calor de las balas. El ejército Inglés le pidió Harry Brearley, que era metalúrgico en una empresa local, que encontrara una solución a este problema y con aleaciones más duras. La leyenda dice que después de probar a añadir cromo al acero Bearley desechó algunos de sus experimentos por considerarlos un fracaso. Los echó, literalmente, al montón de la chatarra. El metalúrgico notó que después de un tiempo esos experimentos no se habían oxidado. Había descubierto el secreto del acero inoxidable. Durante la Primera Guerra Mundial fue utilizado en algunos de los nuevos motores aéreos. Luego se generalizó en el uso de cubertería y material quirúrgico del que muchos hospitales dependen hoy en día.

Infinidad de veces se ha demostrado, que es justamente los momentos de crisis o incertidumbre provocan una mayor creatividad. La clave para
estimular su creatividad
reside en saber observar y hacerse preguntas, crear hipótesis y probar. La inteligencia más genuina
no consiste en responder a
los problemas con recetas de cocina. Para encontrar mejores soluciones a mismos o nuevos problemas es dejar a un lado la arrogancia y la soberbia de creer que todo lo sabes y atreverse a
cuestionarse a sí mismo y aprender a ver fuera de lo habitual. En la
actualidad, aferrarse a lo conocido puede resultar letal. El éxito estriba
en explorar y acertar en las tendencias en un contexto hoy caracterizado por la incertidumbre.

En su influyente ensayo El cisne negro, el investigador y financiero estadounidense Nassim Nicholas Taleb exploraba aquellas cosas que suceden contra cualquier pronóstico o previsión, lo cual tiene lugar con mucha más frecuencia de lo que se pueda creer. Lo que este autor denomina “cisne negro” lo puedes conocer mejor en otro de nuestro artículos Corriente Alterna: El cisne rompequinielas

Hoy contamos cada vez más con herramientas para poder explorar sin que dejes la vida en el intento. Acércate con nosotros en www,bepro.mx para que conozcas algunas de nuestras alternativas que te ofrecemos para emprender.

Corriente Alterna: Los Marcopolos de Tepito

Juán es originario de Tepito,
nació y creció ahí. Desde niño ayudó a su familia en un puesto de chácharas, de
ahí salía para los gastos. De un día a otro las ventas empezaron a bajar, no
tardó en enterarse que su clientela ahora compraba en otro local, que ofrecía
más variedad y aprecios mucho más bajos. 
Se lo habían madrugado.

Algo se tenía que hacer al respecto, así que
reunió a sus hermanos para evaluar alternativas, una era ir a los Ángeles y
comprar en el barrio chino al mayoreo, pero antes habría  que obtener una visa norteamericana, misión
imposible. La segunda, mucho más audaz era ir directamente a China y traerse el
producto. La decisión estaba tomada, juntaron ahorros y encomendaron a  Juan  para la gran aventura. 

Sin mayores complicaciones obtuvo su visa y
días después estaba en Shanghai, sin saber ni inglés ni mucho menos chino, pero
con un fajo de diez mil dólares y un contacto comercial recomendado por un
amigo de otro amigo, que medio hablaba español y eso si, se movía allá como pez
en el agua.

Llevó entonces a Juan con los productores, se dio cuenta que a
diferencia de sus proveedores convencionales, aquí la mercancía se elabora de
acuerdo al gusto del cliente, un factor que más adelante fue determinante.
Cerró el primer trato, así, a la tepiteña, a la mera palabra. Pagó el cincuenta
por ciento como anticipo y el resto contra la entrega en puerto mexicano. Se
tragó la angustia y regresó a México. Un mes después le llegó su contenedor,
cubrió los aranceles y surtió su puesto con nueva mercancía que voló en unas
pocas semanas. Su arriesgada decisión salvó al negocio de la debacle.

A partir
de entonces, Juan es un viajero frecuente a China, va en promedio tres veces al
año y lleva haciéndolo por siete. En el proceso ha aprendido muchísimo.
Primero, que cada producto tiene su provincia; hay una para lentes, otra para
ropa deportiva, otra para celulares… Y que si quieres ser exitoso, no puedes
abarcar todos los segmentos, debes especializarte en uno, en su caso es el de
ropa de mujer de moda y para tallas características de las mexicanas promedio.
Un valor agregado de la flexibilidad del productor chino, que hace lo que le
pides, claro, mientras nunca le falles con los pagos.
El proceso, nos dice
Juan, comienza con un email que le envía a su contacto comercial, indicándole
su itinerario, una vez que llega a Shanghai, lo espera ya un chofer que lo
llevará a la fábrica de su proveedor, hará su negociación mediante su enlace
comercial, que le cobrará una comisión del 10% del trato, inspeccionará  también la calidad del producto terminado y
hará las gestiones para embarcarlo a México. No todo el proceso ha sido una
sedita para Juan, se ha llevado varios reveces, como cuando intentó ampliarse
al sector de los perfumes.

Los primeros embarques llegaron bien, pero una
ocasión le mezclaron en el pedido botellas diluidas y perdió una buena cantidad
de dinero,- ni modo, era el riesgo-, dice, -no era lo mío-. Actualmente, los ahora
conocidos como Marco Polos de Tepito, se han organizado. Viajan en grupo y
llegando a Shanghai se separan,  cada
quien tiene su especialidad de producto, así no se generan competencia
innecesaria. Fijan un plazo para cumplir con sus agendas y así coincidir en el
regreso, como una sencilla pero eficiente comitiva empresarial. La actividad de
los Marco Polos ha ido en aumento, como muestra, se estima que en cada vuelo
México-Shanghai, hay al menos cinco tepiteños. Como  Juan, que se prepara ya para su siguiente
viaje.

Corriente Alterna: El muro de Trump es una oportunidad de oro para México

Estimado
lector, debido a que este texto toca fibras sensibles para los mexicanos y
estoy seguro que más de uno estará en fuerte desacuerdo conmigo, le pido amablemente
permitirme presentarle mis argumentos y si al final de su lectura, lo considera
digno de su reprobación, aceptaré humildemente cualquier comentario hacia mi
persona por rudo que este pueda ser. Siendo así y sin más preámbulos, le
planteo que el muro fronterizo del controvertido presidente los Estados Unidos puede
ser, si nos lo proponemos, no una gran calamidad y dura ofensa a nuestra
mellada dignidad,  sino una
extraordinaria oportunidad para nuestro país y las siguientes generaciones de
mexicanos, por lo cual debemos pasar del enojo desbordado, a la mesa de
negociación para hacernos socios en este proyecto, sí, socios.

Cuando en el
siglo V antes de Cristo, la dinastía Quin, decidió construir la gran muralla,
su único fin era el de defenderse de los feudos rivales, lo cual empezó a tener
buenos resultados y con el paso de los siglos, este divisorio se extendió hasta
alcanzar casi 7,300 kilómetros. Sirvió además para comunicar de manera
eficiente puntos distantes, facilitó el transporte de mercaderías, eso obligó a
edificar puestos de vigía, dormitorios, tiendas, talleres, entre otras
instalaciones complementarias. Seguramente los antiguos chinos nunca pensaron
que esta construcción, pasaría de ser un enclave a militar, a una de las
mayores atracciones turísticas del mundo. Actualmente, la gran muralla recibe
aproximadamente a 2 y medio millones de visitantes al año, que en promedio
gastan unos cien dólares norteamericanos por conocerla, eso nos da un total de
ingresos de 250 millones de dólares anuales, más la derrama que ocasiona en las
ciudades aledañas por concepto de hospedaje, transporte y alimentación.

Ahora bien, la
frontera compartida entre México y nuestros vecinos del norte corresponde a la
mitad de la longitud de la Gran Muralla. Esto, aunado a los avances
tecnológicos simplificaría el proceso de construcción, así que se podría
completar en unos cuantos años. Actualmente, la propuesta de míster Trump, es
la de obtener fondos públicos para financiar este megaproyecto. Se calcula que
el costo es de 5 mil millones de dólares que serían cobrados a México de manera
directa o indirecta, sin nosotros tener al final beneficio alguno. Ante esta
situación completamente adversa, y al parecer ineludible, es posible hacer una
sorpresiva contraoferta: Asociarnos al 50% para su realización. Pero claro,
bajo ciertos términos y concesiones de inversionista.

Ambos seríamos
dueños en partes iguales, el acceso al muro debería ser con visa. Este sería
arquitectónicamente estético, ancho y funcional para usos comerciales para los dos
países, esto con el objetivo de atraer turistas que quieran recorrerlo y
disfrutar de hermosos parajes que existen en diversos puntos de la frontera. Se
podrían desarrollar además centros comerciales sobre y a lo largo del muro,
hoteles, spas, secciones de
consultorios médicos y farmacias que tanto visitan los norteamericanos en
Mexicali y Tijuana, entre muchas otras atracciones. Incluso, se podría organizar un
ultramaratón anual que recorra de extremo a extremo el muro. Este proyecto, sí
es financieramente viable, podría ser costeado por bonos y evitar la lesión a
los erarios. Es más, si nos quitamos la bandera nacional en la que estamos
envueltos, podríamos participar en la construcción y crear una gran cantidad de
empleos y de paso echarle una mano nuestra anémica economía.

Finalmente,
este proyecto, dividiría las ganancias entre los dos países. Si para este
momento aún me sigue leyendo, considero que esta es una alternativa con la cual
podemos convertir este amargo trago en una gran oportunidad de negocio. Me
gustaría, amigo lector, concluir mi colaboración con algunas palabras de
Confucio: “No pretendas apagar con fuego un incendio, ni
remediar con agua una inundación”.

Al ojo del amo: Plan de negocio de arranque

“La mayoría de las nuevas empresas fracasan, no porque no puedan construir lo que se propusieron construir, sino debido a que pierden el tiempo, dinero y esfuerzo en construir el producto equivocado. Un elemento importante a estos fracasos es la falta de comprensión del problema desde el principio”. Ash Maurya. En particular yo agregaría que también es la falta de claridad de la oportunidad, su contexto y la dimensión del reto.

curva de aceptacion del productoHemos platicado sobre el concepto del “Business Model Canvas” y sobre el “Lean Start Up”.  Pues

 ahora vamos a platicar un poco sobre el “Lean
Canvas”. Que efectivamente, como ya lo identificaste, combina ambas herramientas. Este modelo creado por Ash Maurya, se centra en el empresario y en  la ruta que debes de seguir para generar el mayor flujo de efectivo posible en una etapa muy temprana de tu proyecto. Sin duda, esta etapa es la de mayor incertidumbre y riesgo para cualquier emprendedor y por sí mismo, muy valiosa. El objetivo es lograr “tracción” (captar a los primeros clientes o “early adopters”) en el menor tiempo posible con el mínimo de recursos. El diseño de la herramienta incorpora tanto las ventajas observadas en pequeñas como en grandes empresas que generan eficacia y eficiencia.

Ash Maurya añadió algunos elementos con la idea de acotar mas y mejor tu siguiente proyecto.
Detallo a continuación cada uno de los elementos del Lean Canvas:

1. Problema: Una caja de problemas que se incluyó debido a que varias empresas hacen un gran esfuerzo, invierten muchos recursos financieros y tiempo para construir el producto o servicio equivocado. Por lo tanto, es vital en primer lugar. entender el problema y si me lo permites o agregaria, una descripción de la oportunidad  de los retos.
1. Clientes: Típicamente, el producto se lanza sólo a un segmento de todos los posibles clientes, tales como los “early adopters” que se entiende son los más condescendientes ante la presencia de errores o funcionalidades incompletas y que, además, están generalmente dispuestos a proveer opiniones sobre el producto.
3. Propuesta de Valor – Además de incluir una respuesta a la siempre importante pegunta: por que me deberían comprar a mi? es muy útil definir el concepto de tu negocio. Es indispensable incluir las RTB (Razones Para Creer). Los beneficios relevantes y únicos debe estar respaldados por las RTB. Por ejemplo: Nuestros procesos tienen un alto respeto al medio ambiente gracias a que eliminamos los productos químicos de todo nuestro ciclo productivo y el agua que desechamos la tratamos y reciclamos para volver a usar en ciclo productivo.
4. Una caja de Solución, donde habiendo reconocido el problema, se plantea describir la solución. Como tal, se incluyó un cuadro de solución que incluye el concepto de Mínimo de Viabilidad del producto “MVP”. Un MVP tiene solamente aquellas funcionalidades que permiten que el producto sea lanzado. Reduce la cantidad de variables que vas a manejar en tu propuesta, producto o servicio y enfócate en las de mayor valor para tus “early adopters”.
5. Canales: Ilustra el camino que te guia hacia los clientes y esto puede ser la definición del proceso de ventas o de entrega o la forma de acercar la oferta a tu segmento. Incluso aquí puedes aprovechar para definir una estrategia de pre-venta y post-venta
6. Ingresos: particularmente yo sugiero hacer tres proyecciones de ventas  mensuales o semanales dependiendo de la estacionalidad de tu producto o de tus capacidades, de los recursos de venta o entrega que tengas o del alcance factible y real a tu segmento de clientes. Como seguramente no vas a vender desde el principio debes de tener claridad del momento en el que llegas a tu punto de equilibrio. Esto te dará noción de los recursos financieros que necesitas durante el periodo de cero ventas.
7. Costos: te sugiero que consideres tanto el capital de trabajo durante el periodo de cero ventas, el capital de inversión que requieras para desarrollar tu producto o tu servicio, los gastos de operación tanto en este periodo como los subsecuentes y habiendo considerado lo anterior, define una expectativa de crecimiento
8. Métricas Clave: Al inicio de un negocio es mucho mejor centrarse en una o dos métricas máximo y construir sobre ellas. Las métricas incluyen la gama de productos o servicios que deseas ofrecer. Es crucial que la métrica se identifique muy bien, porque de no hacerlo, podría ser catastrófico para la puesta en marcha
9. Ventaja: esto es básicamente la ventaja competitiva. Una startup debe reconocer si tiene o no tiene una ventaja sobre otros. Algo que no sea tan fácil de copiar o de comprar. En la jerga de otros autores puede ser visto como la Barrera de Entrada.

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Como habrán visto, en un intento de mejorarlo, hay algunas cosas que Ash Maurya omite del lienzo

as bajo la manga

original. Éstas omisiones incluyen: Actividades y Recursos clave; Ash supuso que definir esto estaba más enfocados hacia una expansión de la empresa, siendo que al principio hay que enfocarse en las necesidades del empresario. Relación con Clientes: un negocio de inicio profundamente enfocado debe establecer relaciones con los clientes más cercanos de una o dos formas y nada mas. Socios Clave: Ash elimina esta categoría debido a que la mayoría de las nuevas empresas no requieren socios clave específicos ya que aun se supone estamos tratando con un producto o servicio desconocidos y no probado. Como tal, Ash considera que sería una pérdida de tiempo tratando de construir relaciones  mejor dedicarlo a generar la tracción inicial.
A pregunta expresa en una entrevista le preguntaron; ¿Por qué tienes propuesta de valor único y
ventaja injusta? ¿No son la misma cosa?. Ash respondió, “el trabajo de un UVP es captar la atención del cliente, mientras que el trabajo de la ventaja injusta es para disuadir a los imitadores y competidores. A menudo, estos dos no son la misma cosa”.

En resumen, Ash dice que este “Lean Canvas” está destinado principalmente para los empresarios y no para los clientes, consultores, inversores o asesores. Es un  perspectiva de arranque que te permitirá planear y hacer en corto. En mi opinión creo que si este modelo te permite comunicar mejor tu proyecto a un tercero o a hacer un mejor análisis de tu negocio, úsalo. Para definir un proyecto en linea puedes utilizar esta herramienta que te llevara de la mano: https://leanstack.com/

Mi conclusión es que una sola herramienta no es suficiente para planear tu emprendimiento o innovación en tu empresa, hay que utilizar diversas herramientas y conceptos para incrementar la probabilidad de éxito además de facilitar la comunicación de las ideas y del negocio en particular.